El mundo de los retinoides puede ser confuso. Oyes hablar de Retinol, Retinal, Retin-A... todos prometen ser la solución definitiva contra el envejecimiento y el acné, pero no son lo mismo. Entender cómo funcionan es la clave para elegir el correcto y evitar la temida "retinización" (irritación).

En dermocosmetica.info vamos a aclarar de una vez por todas la jerarquía de los retinoides.

 

La "Escalera de Conversión": La Clave para Entenderlo Todo

 

Para que tu piel pueda usar un retinoide, este debe convertirse en su forma activa: el Ácido Retinoico. La eficacia (y la irritación) de un producto depende de cuántos "pasos" o conversiones necesite para llegar a esa forma activa.

La escalera es así: Ésteres de Retinol -> Retinol -> Retinal (Retinaldehído) -> Ácido Retinoico (Tretinoína)

Cuantos menos pasos, más rápido y potente.

 

1. Retinol: El Clásico de Iniciación

 

El Retinol es el retinoide cosmético más famoso y utilizado. Es un ingrediente excelente para empezar.

 

2. Retinal (Retinaldehído): El Innovador 11 Veces Más Rápido

 

Aquí es donde la ciencia se pone interesante. El Retinal (o Retinaldehído) es el "hermano mayor" del Retinol.

 

3. Ácido Retinoico (Tretinoína): El Nivel de Prescripción

 

Esta es la forma activa pura. En España, el Ácido Retinoico (como la Tretinoína) es un medicamento y requiere receta médica (ej. Retirides).

 

Conclusión: ¿Cuál Elegir?